Mumía Abú-Jamal
Discurso escrito el 31/3/2011*

Queridos Amigos, Activistas, Académicos y Colegas: Ona Move!
Gracias por su invitación a que venga a participar en esta Conferencia.
Es un honor compartir estos breves momentos con Ustedes -- un saludo especial a los panelistas, a muchos de los cuales conozco y admiro.
El tópico es, para decirlo de una vez, amedrentador: los increíbles números son pasmosos, especialmente si vemos su impacto familiar, social, comunitario y político.
Me atrevo a decir, para aquellos entre Ustedes que son Afro-Norteamericanos, no importa su clase social o sus ingresos, Ustedes no van a tener que pensar mucho para recordar que tienen un sobrino --y ahora mucho más -- una sobrina-- (sin mencionar un hijo o una hija) que, si no está en este momento en la cárcel, estuvo en el pasado en una del condado, del estado o en una prisión del sistema federal.
Eso habla de la ubicuidad del problema, de los vastos números de hombres, mujeres y jóvenes que pueblan el complejo industrial de prisiones en Estados Unidos. Como muchos de Ustedes sabe, Estados Unidos, con solo el 5% de la población del mundo, tiene en sus cárceles el 5% de todos los prisioneros del mundo. Como Michelle Alexander (a quien van a escuchar esta noche en el programa de esta Conferencia) ha escrito, los números de prisioneros negros aquí, rivaliza y sobrepasa los números de prisioneros en Sudáfrica durante el odioso sistema del apartheid, en sus tiempos más culminantes.
No debemos pasar por alto esta analogía, porque el apartheid sudafricano fue el epítome del estado racista policía, segundo solo a Alemania nazi en lo repulsivo de su naturaleza. Además, mucha de su energía era dedicada a su guerra de hecho contra la mayoría negra, (en jerga militar, espionaje, conflicto de baja intensidad), que criminalizaba casi todas las formas de la vida independiente africana, restringuiendo los lugares para vivir, para trabajar, estudiar e incluso los lugares para hacer el amor.
Esto habla de lo ciegos que somos en este país a la magnitud del problema (mucho más a su solución), y de como se ha hecho normal en la conciencia social y política, en parte porque las corporaciones de los medios de comunicación no se preocupan por la historia, o la tergiversan; porque si ellos pudieron fallar en los reportajes conducentes a una horrible guerra (aquí estoy hablando de Irak) ellos ciertamente pueden fallar en sus reportajes de los parametros del conflicto de baja intensidad que destruye la vida de los negros.
Quizás las palabras de uno que no es norteamericano (no quiero llamarlo, extranjero), pero que por much tiempo es un observador de este país, nos puedan dar una mejor perspectiva. A los 71 años, el gran regalo musical de Sudáfrica, Hugh Masekela, dió una entrevista en la que habló de post-apartheid Sudáfrica: "La mayoría de la población solo obtuvo el derecho a votar y bajaron los ataque de la policía. Pero cualquier otro cambio sería malo para los negocios. Lo mismo que aquí en Estados Unidos --los frutos del Movimiento de los Derechos Civiles son muy pocos, mínimos."
Cito a Masekela no solo porque es célebre (tampoco porque amo su música), si no porque él, como millones de africanos, vivió bajo la locura del apartheid, (aún cuando él escapó y después vivió como exiliado) y en consecuencia lo conoce íntimamente. Por éso él puede reconocer los elementos del apartheid en la vida norteamericana.
Pero, ¿porqué es que el apartheid es visto como algo repugnante y el complejo industrial de prisiones norteamericano (PIC, de su sigla en inglés) es visto como algo tan benigno?
Creo que la respuesta es doble: 1) las elites políticas de los partidos demócrata y republicano llegaron a un consenso bi-partidario en este asunto; y 2), la presencia de actores políticos negros en diferentes posiciones de gobierno actúa como escudo que protege de los ataques sobre la naturaleza racista del sistema.
Como en Sudáfrica, las elites políticas negras de Estados Unidos se han beneficiado de un sistema económico que es profundamente injusto para la gran mayoría de los negros, especialmente para los pobres y para la clase trabajadora. Asi, la raza protege la división de clases, y a pesar de las apariencias, la raza termina protegiendo la desigualdad social.
En esencia, el régimen post-apartheid consiguió un resultado que la era del apartheid trató de conseguir, pero no pudo: crear una clase para protejer las tierras, la propiedad y la riqueza material de la minoría formada por los colonizadores blancos.
Es una de las ironías de la historia que el gobierno del Congreso Nacional Africano (African National Congress, ANC) pudiera haber conseguido ese resultado, si en verdad fue un acuerdo al que se llegó después de negociaciones.
Pongamos de lado las interpretaciones teóricas y políticas para ver un ejemplo real. Have varios meses, un pelotón de policía asaltó una casa de la clase trabajadora negra, disparó a la casa desde afuera, y mató a una niña. Eso, en sí, desgraciadamente, no podría ser noticia de importancia. Sin embargo, tiene significado si vemos que tanto el alcalde de la ciudad, como su jefe de policía, eran negros. Aquellos que recuerdan este incidente quizás reconozcan el nombre de la linda niña asesinada, Aiyannah Jones, si recuerdo bién, y la ciudad, Detroit, Michigan. En verdad ésto nos ofrece una idea sobre la función política de los líderes negros, y sobre su impotencia si tratan de limitar la acción del estado cuando está en peligro la vida de los negros pobres.
Una de las participantes principales en esta Conferencia, la profesora de leyes, Alexander, trata algunos de estos puntos en su libro, El Nuevo Jim Crow, (The New Jim Crow), pero lo que para mí tiene más importancia es algo que no he visto en ninguna de las críticas que he leído de ese libro, (naturalmente, comprendo que la mayoría de los presos no tenemos acceso a computadores, y probablemente no he visto muchas de las críticas.) Y es su observación que los negros de la clase pobre y trabajadora forman parte de una casta social en la sociedad norteamericana.
En una nación que promueve la democracia, uno podría pensar que la acusación de que una casta racial distinta existe al centro de esa democracia podría provocar controversia. A juzgar por lo que he leído, ese importante punto ni siquiera se ha notado.
Conclusión
Para terminar, quiero naturalmente recomendar ese libro a todos Ustedes para que lo estudien. Pero debo hacer algo más.
Debemos pedir, agitar, y si todo lo demás falla, crear un nuevo movimiento popular que luche for destruir de una vez por todas el sistema de castas. En verdad, es en nuestro interés colectivo hacerlo. Porque la mayoría de los eruditos, intelectuales, académicos y elites políticas de los negros están a una generación de distancia de los getos, que para muchos de ellos ya son solo una memoria lejana. Pero, con el derrumbe de la economía norteamericana, al reducirse el sistema de protección social --y cuando el estado mismo se reduzca-- ¿dónde creen Ustedes los cortes van a empezar?
Finalmente, nosotros sabemos que el impacto de las leyes que privan a los delincuentes de sus derechos civiles, especialmente de su derecho al voto, inexorablemente condujo a la elección de George W. Bush, en 2000. Piensen como luciera el mundo si ese evento político no hubiera pasado.
Esto es en el interés de todos.
Gracias.
Onamove!
Mumía Abú-Jamal, M.A.
Corredor de la Muerte, Pensylvania

*Discurso para la Conferencia, "Encarcelamiento de una Raza," del Centro para Estudios Africano-Norteamericanos, de la Universidad de Princeton, Princeton, Nueva Jersey, EE.UU., del 25 de marzo, de 2011.

Traducción libre del inglés enviado por
Fatirah Aziz, Litestar01@aol.com,
hecha en REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas.





LA RAZON DE SU LOCURA


Mumía Abú-Jamal
20/4/2011


Por todo Estados Unidos, se ven rostros desesperados y los corazones palpitan sin control por la subida de los precios de la gasolina, lo que a su vez hace que suban los precios a lo largo de toda la línea de distribución de productos, porque los fabricantes y mercaderes añaden a los precios de venta los aumentos en los costos de transportación.

Los estadounidenses están furiosos, amenazando con puño al aire a los potentados árabes, sueñan sueños salvajes de conquistas en el desierto para poner este vital recurso natural bajo el control de Estados Unidos.

Lo que el norteamericano común no sabe es que menos del 20% de todo el petróleo importado viene del Medio Oriente, y que la razón por la mayoría de los altos precios es pura especulación --y el miedo atizado por noticias del creciente conflicto en la región.

¿Y qué evento causó el peor conflicto en la región en los últimos 25 años? La Guerra contra Irak. ¡LA GUERRA CONTRA IRAK!

Ese conflicto lanzó por las nubes los precios del petróleo. Por ejemplo, antes de la guerra, el petróleo se vendía a $30 por barril. Para la primavera del 2008, estaba a $126 por barril. Hoy está a $108 por barril.

A pesar de todo éso, ¡Exxon Mobil hizo en los últimos años, más dinero en la venta de petróleo que ninguna otra compañía en la historia del capitalismo!

El año pasado, ¡Exxon hizo $30 billones en ganancias! ¡$30 BILLONES!

En una interesante entrevista con María Bartiromo, de USA Today, Rex Tillerson, ejecutivo de Exxon, explicó que no habían problemas de abastecimiento. Dijo, "Lo que los precios reflejan es la incertidumbre sobre lo que podría pasar en los meses y años futuros si hay más interrupciones en el abastecimiento." (USA Today, 18/4/2011, 381.)

¿Comprendió éso? No hay problemas de abastecimiento, pero podrían haber algunos en unos meses o años venideros, "por éso subimos los precios." En Ebonics (conocido como Inglés Vernacular Negro, BVN, de su nombre en inglés), éso se podría traducir así:"¡Vamos a coger más dinero, más pastel, más queso, no importa qué, estúpidos!" ("We gon' git mo' money, mo' cake, mo' chedda, no matter whut, suckas!")

Por esta razón se pelean guerras, decenas, más aún, cientos de miles son asesinados, la constitución es pisoteada, la economía se va abajo, las escuelas son destruídas y los políticos no son nada más que prostitutas con buenos vestidos (¡Pido disculpas a las prostitutas honestas!)

El terrorismo es una quimera; una herramienta política para enmascarar las profundas maquinaciones económicas para dominar y controlar en único recurso natural que nos queda en el mundo: el petróleo.

Hay una razón para esta lucura: Se llama, ganancias.



--(c) '11 maj


Peace be upon you